Muchos inquilinos se plantean la misma duda al final del contrato: ¿puedo no pagar el último mes y que el casero se quede con la fianza?. En apariencia parece razonable, pero jurídicamente no siempre es posible y puede acarrear consecuencias. Este artículo explica qué dice la ley, cuándo puede pactarse y cómo actuar para cerrar el contrato sin conflictos.
1) Para qué sirve realmente la fianza
La fianza legal equivale a una mensualidad de renta en los contratos de vivienda habitual. Su función es garantizar al arrendador que podrá cubrir:
- Rentas impagadas.
- Facturas de suministros pendientes.
- Desperfectos causados por el inquilino más allá del uso normal.
No es un pago por adelantado del último mes, sino una garantía económica. El casero debe depositarla en el organismo autonómico correspondiente y devolverla al terminar el contrato si todo está en orden.
Por tanto, usar la fianza para pagar el último mes sin acuerdo supone incumplir el contrato. A ojos legales, seguirías debiendo esa renta.
2) Por qué no debes hacerlo por tu cuenta
Aunque es una práctica común, tiene varios riesgos:
- Incumplimiento contractual: el propietario puede considerarlo impago y reclamar la mensualidad judicialmente.
- Pérdida de protección: si hay desperfectos o gastos pendientes, el casero podrá reclamarlos además del mes no abonado.
- Conflictos posteriores: sin un pago completo, resulta más difícil negociar la devolución o defenderte ante posibles cargos.
- Reclamación de intereses y costas: si el arrendador acude al juzgado, puede exigirte intereses y gastos legales.
En resumen: hacerlo sin acuerdo es una mala estrategia. La fianza y la renta son conceptos distintos, aunque coincidan en importe.
3) ¿Cuándo sí se puede pactar usar la fianza como último mes?
La ley no lo prohíbe expresamente si existe acuerdo entre las partes. Por tanto, puede hacerse siempre que:
- Casero e inquilino lo pacten por escrito.
- Se deje constancia clara de que el arrendador acepta compensar la fianza con la última mensualidad.
- No existan deudas ni desperfectos que deban cubrirse con ese dinero.
Sin acuerdo escrito, el arrendador podrá reclamar el pago del último mes como impagado. Lo ideal es documentarlo por correo electrónico o anexo al contrato.

4) Cómo cerrar correctamente el contrato y evitar problemas
Paso 1. Paga todas las mensualidades
Cumple el contrato hasta el final. Pagar todas las rentas te da una posición sólida para exigir la devolución íntegra de la fianza.
Paso 2. Da preaviso por escrito
Comunica tu salida con la antelación prevista en el contrato (o 30 días si no dice nada). Usa un correo o burofax e indica la fecha exacta de entrega de llaves.
Paso 3. Haz una revisión del piso
Realiza una visita conjunta con el propietario para revisar desperfectos, anotar lecturas de contadores y dejar constancia del estado general. Toma fotos y guarda copias.
Paso 4. Firma un acta de entrega
Un documento sencillo con:
- Fecha de entrega y devolución de llaves.
- Estado del inmueble (“sin desperfectos aparentes” o los que se detecten).
- Referencia al depósito de la fianza y su devolución pendiente.
Paso 5. Solicita la devolución por escrito
Si todo está correcto, pide la devolución indicando un número de cuenta. El arrendador dispone de un mes desde la entrega de llaves para devolverla o justificar retenciones.
5) Modelo de escrito para pactar compensación de fianza y último mes
Asunto: Acuerdo de compensación entre fianza y última mensualidad
[Nombre y apellidos del inquilino]
[DNI/NIE]
[Dirección del inmueble alquilado]En [localidad], a [fecha]
A la atención de [nombre del arrendador]:
En relación con el contrato de arrendamiento suscrito el [día/mes/año] relativo a la vivienda sita en [dirección], le propongo que la mensualidad correspondiente a [mes/año] se compense con el importe de la fianza entregada al inicio del contrato, por importe de [€].
La compensación se realizará siempre que no existan cantidades pendientes ni desperfectos que deban deducirse de dicha fianza.
Si está conforme, ruego me confirme su aceptación por escrito.
Atentamente,
[Firma]
[Nombre y apellidos]
Este acuerdo, aunque simple, evita disputas posteriores y deja prueba del consentimiento de ambas partes.

6) Checklist rápido antes de marcharte
- ¿Has pagado todas las mensualidades hasta la salida?
- ¿Has enviado el preaviso con la antelación correcta?
- ¿Tienes fotos del estado de la vivienda?
- ¿Has anotado lecturas de luz, agua y gas?
- ¿Has hecho una revisión con el propietario?
- ¿Has firmado o propuesto un acta de entrega?
- ¿Has pedido la devolución de la fianza por escrito?
- ¿Existe acuerdo claro si se usa la fianza como último mes?
Cumpliendo estos pasos, minimizarás cualquier reclamación o pérdida de dinero.
7) Preguntas frecuentes (FAQ)
¿Es legal usar la fianza para pagar el último mes?
No, salvo acuerdo expreso. La fianza es una garantía, no un anticipo de renta.
¿Qué pasa si lo hago sin permiso?
El arrendador puede reclamarte la mensualidad y registrar la deuda como impago contractual.
¿Y si el casero acepta verbalmente?
Pide confirmación escrita. Sin prueba documental, puede negarlo después.
¿Cuánto tarda en devolverse la fianza?
El casero dispone de un mes desde la entrega de llaves. Si pasa más tiempo sin respuesta, puedes reclamar intereses o iniciar una reclamación formal.
¿Puede retener la fianza por daños que ya existían?
No. Los daños deben probarse y ser atribuibles al inquilino. Por eso conviene hacer un inventario y fotos al entrar y al salir.
Conclusión
La fianza no es un pago adelantado del alquiler, sino una garantía legal para cubrir posibles deudas o daños. Usarla por tu cuenta para no pagar el último mes puede derivar en reclamaciones judiciales y pérdida de derechos.
Solo si hay acuerdo por escrito, sin deudas ni desperfectos, puede compensarse legítimamente. La clave está en documentar cada paso: preaviso, revisión, acta de entrega y solicitud formal de devolución.
Actuar con transparencia y orden te permite cerrar el contrato sin conflictos y recuperar tu dinero con seguridad.


Una duda frecuente entre alquilados, gracias!